Cascada en el río

Escapada a la Garrotxa

¿Quién iba a pensar que iba a ser un virus el que nos motivará a hacer turismo de proximidad este verano?

Éste tipo de turismo que abarca, desde conocer la gastronomía de tú ciudad, visitar monumentos de las poblaciones cercanas o si te gusta el senderismo, buscar nuevas rutas en montañas de tu entorno.

Descubrir lugares nuevos  a pocos kilómetros de donde vivimos no deja de ser sorprendente,  como me ha pasado a mí en estos días, conociendo  la parte más verde de la Garrotxa,  en la zona de la Vall d’en Bas.         

Masiareformada en el bosque
fachada delantera de la masia Cal Amat
Parte del tejado de la masia

Nos quedamos a dormir en un proyecto de ecoaldea Ecovila Amat, donde compartimos con Dídac la única masía del proyecto que está acabada, a Dídac le conocimos en nuestro paso por la Cooperativa Integral Catalana.

El paisaje del camino hasta la ecovila Amat es espectacular, se llega a pie atravesando dos ríos de aguas transparentes.

El día que llegamos, nos pilló una lluvia fina pero intensa, para nosotros fue divertido caminar bajo la lluvia por aquel paisaje tan diferente del que habíamos dejado a pocos kilómetros, en Palamós que es donde vivimos

Toni y julia camino a cal'Amat
Rio transparente ente piedras

Pueblos llenos de historia en la Vall D'en Bas

Al día siguiente visitamos los pueblos de la Vall d’en Bas  tan diferentes de los de la Costa Brava, aunque seguíamos  en la provincia Girona.

Fue motivador desayunar y comprar en las agrobotigas de Verntallat, productos de la zona y descubrir que hay proyectos cooperativos que sí están funcionando y por lo que vimos, este está perfectamente organizado.

Hace unos días, en la formación de Dynamislab, que he estado haciendo durante el mes de julio.  me hablaron de la revolución dels remences y por esas causalidades de la vida voy a parar al pueblo donde nació Francesc  de Verntallat , hasta este momento, no recuerdo haber leído ni visto nada de esta revuelta catalana y en pocos días me llega la información por dos fuentes diferentes. Esto es solo como anécdota

Escalera Sant esteve d ' en Bas
Placa a Francesc de Verntallat
Vistas al valle d' BAS

Ruta a L' Escletxes de la Freixeneda y al Salt de Sallent

Mi marido y yo nos  animamos a hacer una ruta que en principio nos  dijeron que era de 6 horas para ver  L’Escletxes de la Freixeneda y el Salt de Sallent

Empezamos a subir la montaña  entre  una espectacular maleza verde, me hizo falta sacar fuerzas para subir tantos metros de desnivel, no pensaba que estaba tan lejos, hubo un momento que pensé «¿quién me manda a mí?», me animó un poco ver que otras personas también iban rojas y sudando como yo.

Por fín llegamos a un sitio más plano donde encontramos Can Freixeneda, una masia bastante conservada con zonas húmedas  árboles que impresionaban por lo gigantes que son,  que después descubrimos que eran fresnos.  Nuestro próximo objetivo eran Les Escletxes de can Freixeneda. A partir de entonces el camino era más llano, en pocos minutos llegamos a un bosque de cuento, era fácil imaginar cualquier historia de otra época. 

Habiamos llegado, en ese precioso bosque se encuentran les excletxes, esas  grietas en la tierra cubiertas de musgo verde,  a las que  la naturaleza les ha dado formas  que recuerdan a los templos pérdidos en las selvas de Sudamérica, fue realmente una experiencia espectacular.

Nos faltaba aún ver el Salt de Sallent, para ello tuvimos que andar unos cuantos kilometros más, entre miles de mariposas y flores de todos los colores.

Impresiona la altitud de la zona, desde donde se ve todo el valle y donde esta situado el salto de agua de 125 metros. En esta época no baja mucha agua por los dos rios que dan lugar a ese espectáculo natural que es el Salt de Sallent

Julia y Toni en la freixeneda
Escletxes de Freixeneda
Impressionant salt de 125 metres

Las personas, cuando hacemos  turismo ecológico, nos transformamos,  intentando ser parte de la biodiversidad del paisaje, respetando el sonido de la naturaleza, entendiendo que realmente somos parte de ella.

Hemos conocido a personas extraordinarias, que en otro entorno seguramente  apenas nos hubiéramos saludado.  Todas las personas que nos encontramos en el camino nos saludaban cariñosamente interesándose en cual era nuestro destino y ayudándonos a encontrar la ruta más fácil

 

Y es que cuando somos capaces de conectar con la naturaleza y  conectamos con nuestra esencia humana, es entonces cuando aparece lo que nos une a todas las personas, los sentimientos y emociones que llevamos en nuestras células, como la bondad, la generosidad y el amor hacia los demás seres, los visibles y no visibles.

 Sé que hay lugares espectaculares por todo el planeta. Pero también sé que en cada pueblo o montaña cercana, puedes encontrar paisajes maravillosos. 

En unos días voy a visitar a mi familia a Jaén, un lugar quizás no tan conocido,  pero dentro de ese territorio, puedes encontrar  la sierra de Segura y Cazorla que  esconde verdaderos paraísos perdidos.

Este año tenemos la oportunidad de mirar lo cercano y descubrir en ello la belleza.

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